domingo, 17 de abril de 2011

Palabras del estoicismo



"¿Qué hay de grande aquí abajo? ¿Cubrir los mares con nuestras flotas, plantar nuestras enseñas en las orillas del mar Rojo y, cuando ya no queda tierra para nuestras devastaciones, errar por el océano en busca de playas desconocidas? No: es haber visto todo este mundo con los ojos del espíritu, es haber obtenido el triunfo más hermoso, el triunfo sobre los vicios. Incontables son los hombres que se hicieron amos de ciudades y naciones enteras; pero ¡qué pocos lo fueron de sí mismos! ¿Qué hay de grande aquí abajo? Elevar el alma por encima de las amenazas y las promesas de la fortuna; no querer esperar de ésta nada que sea digno de nosotros. ¿Qué tiene ella, en efecto, que debamos anhelar, cuando nuestras miradas, al volver el espectáculo de las cosas celestes a la tierra, no encuentran en ésta más que tinieblas, como cuando se pasa de un claro día a la sombría noche de los calabozos? Lo grande es un alma firme y serena en la adversidad, que acepta todos los acontecimientos como si los deseara ¿No deberíamos desearlos, en efecto, si supiéramos que todo ocurre por los decretos de Dios? Lo grande es ver hacer a nuestros pies las saetas de la suerte; recordar que somos hombres; decirnos, si somos dichosos, que no lo seremos durante mucho tiempo. Lo grande es tener el alma al borde de los labios y presta a partir; entonces somos libres no por derecho de ciudadanía, sino por derecho de naturaleza"
SÉNECA


"La filosofía no promete asegurar nada externo al hombre: en otro caso supondría admitir algo que se encuentra más allá de su verdadero objeto de estudio y materia. Pues del mismo modo en que el material del carpintero es la madera, y el del escultor, bronce, el objeto del arte de vivir es la propia vida de cada cual".
EPICTETO

¿Qué opiniones les merece estas palabras que nos llegan desde el estoicismo? ¿Pueden vincularlas con lo que Foucault denomina "prácticas de sí" o "arte de vivir" en el texto "La escritura de sí", y en el marco de la la "inquietud de sí" o "cuidado de sí" que leímos en La hermenéutica del sujeto? ¿De qué manera?

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo creo que coinciden mucho con Foucault, nos invitan a conocernos a nosotros mismos a ser ´´amos de nosotros mismo´´. Muchas veces nos esforzamos por tratar de dejar algo en este mundo y no nos damos cuenta que pensamos en todos y los últimos somos nosotros mismos. Cuando en verdad ocupándonos de nosotros es ocuparnos de los otros también.
Emi Urraco Comision D

Paula dijo...

Me hace acordar al cuento "esto tambien pasará" de Umberto Levagui ( http://www.samaelgnosis.net/revista/ser14/capitulo_08.htm )

¿En qué consiste hacerse dueño de si?
Me gusta la idea de aceptar todos los desafios como si los estuvieramos esperando, personalmente no los veo como algo enviado por Dios, sino como situaciones que deben pasar y pasan, siempre dejan alguna enseñanza, nos hacen crecer, madurar o te hacen recordar aprendizajes viejos q uno olvida.

No estoy muy segura de q se relacione con el texto de Foucault :/ asi q no respondo las preguntas :)

Silvana Vignale dijo...

Esta cuestión entonces de "ocuparse de sí" (o el gobierno de sí) es necesario para poder ocuparse de los otros" (o gobernar a los otros). Eso hace que el principio del cuidado de sí mismo, como principio que enbloga al conócete a tí mismo, sea un principio ético-político, en la medida en que tiene que ver con los otros, y no con una idea egoísta de cuidado solamente de sí (lo cual, si lo pensamos un poco, es contradictorio... no?)

Anónimo dijo...

Si es contradictorio, pero me parece que Socrates se refería a ocuparse de uno mismo como una tarea o designio para darle sentido a su vida, descubrir a que vinieron al mundo, poder descubrirlo, ya que estaba todo escrito, tenían un destino preestablecido. Y nose si lo veían como en dejar algo o pensar en los demás, sino de cumplir su "misión".
Aunque en el caso de Socrates que su destino, misión o como se pueda llamar, era ayudar a los demás a poder ocuparse de si mismo.

Me parece contradictorio en el sentido que el ayudo a las personas de ocuparse de si mismos, mediante la Mayéutica, y sin embargo lo condenaron por perturbar jóvenes.

Pero aun ocurriendo esto en su defensa en el juicio, en la Apología de Socrates,el filosofo le retruca todas sus acusaciones y juega con el jurado. Pero que no los termina de convencer aunque que me convence a mi de la injusticia que le adjudicaron.

Al menos el se despidió con estilo burlándose del jurado.

Cada vez que comento, me doy cuenta que voy por las ramas, nose porque termino hablando de esos temas pero es una buena manera de aprender Filosofía o compartirla.

Saludos, Sol

Silvana Vignale dijo...

Ojo!!! Tner una misión no es lo mismo que tener un destino preestablecido!! ¿Cuáles serán las diferencias? ¿Qué sentido tendría cuidar de sí mismo si ya todo está escrito?